La
luz es básica en la fotografía, no te descubro nada nuevo. Y si además
esa luz tenemos que proporcionarla nosotros con accesorios como los
flashes, se convierte en un aspecto fundamental a la hora de conseguir buenos o malos resultados en tus fotografías. En el artículo de hoy quiero que conozcas los 5 modos, probablemente, más conocidos de iluminar tus retratos de estudio. Sí, no creas que cuando uno se dispone a hacer un retrato e iluminarlo adecuadamente es cuestión de azar el conseguir un buen resultado. Todo lo contrario, hay un amplio abanico de posibilidades, que deberás manejar. ¿Quieres conocerlas?
Ante Todo, Evita La Luz Frontal
Recuerda que, cuando te hablamos de los muchísimos beneficios que te ofrece un flash externo, uno de los más importantes que destacamos fue el de poder dispararlo desde una posición distinta a la de la cámara.Esta características es fundamental y, en la medida de lo posible, trata de hacer uso de ella siempre que puedas. Los resultados que ofrece una toma con iluminación de flash frontal y disparado desde la misma posición en que se encuentra la cámara no son nada buenos.
Por supuesto, hay veces que no te queda más remedio. Pero, si puedes, separa el flash de la cámara. Evitarás reflejos, ojos rojos, sombras mucho más irreales y, en definitiva, un resultado nada natural.
Luz Frontal No, Vale. ¿Desde Qué Posición Ilumino Entonces?
Bien, ha quedado claro que hay que procurar separar flash y cámara, pero una vez separados, hay muchas posibilidades a la hora de colocar el flash, ¿verdad?Pues vamos a hablar de 5 posibilidades, destacando sus características. Así que, presta atención y toma nota para poder ponerlo en práctica.
#1 Rembrandt Light
Este modo de iluminación busca conseguir un resultado similar al que caracteriza a los retratos del genial pintor. Pero, ¿qué tienen de particular sus retratos? Pues, muy sencillo, presentan una parte del rostro claramente iluminada y otra más en penumbra (apareciendo un pequeño triángulo de claridad bajo el ojo de esta parte menos iluminada).
El cómo conseguirlo es muy sencillo, hay que situar la fuente de luz a unos 45º de la cámara, que se posicionará frente al sujeto a retratar. A 45º, pero en la otra dirección de la cámara, se podrá situar un reflector.
#2 Split Light
Si llevamos al extremo el modo de iluminación anterior, es decir, situando la fuente de luz a 90º de la cámara y, por tanto, completamente en el perfil del sujeto a fotografiar, conseguimos el modo split light. Este modo recibe este nombre porque la palabra split en inglés significa partir / dividir y eso es, precisamente, lo que se consigue con esta iluminación, partir al sujeto en dos: la mitad de la cara completamente clara y la otra mitad en penumbra.
Se trata de una iluminación muy dramática, que puede ser útil si lo que buscas es, precisamente, transmitir esta sensación.
#3 Broad Light
El tercer modo de iluminar retratos es a través de la denomida broad light, que es una mezcla entre los dos modos anteriores. En este caso, la luz se sitúa a 45º de la cámara, como en el modo Rembrandt, pero la cara del sujeto a retratar se gira 45º en sentido opuesto.
De este modo, se expone claramente un perfil de la cara, y el otro queda oculto, confiriendo a la toma una mezcla de belleza e intriga.
#4 Butterfly Light
El curioso nombre de este modo de iluminación viene de la sombra que se genera bajo la nariz del sujeto retratado, en forma de mariposa (butterfly). Para conseguirlo, basta con situar la fuente de luz enfrente del sujeto, pero en lugar de hacerlo a la misma altura que la cámara, el flash ha de elevarse, de modo que se consiga una iluminación superior.
Se trata de una posición formando un ángulo de 45º con respecto a la cámara, pero, en este caso, en el plano vertical, no en el plano horizontal como en el caso de Rembrandt light.
#5 Loop Light
El último modo de iluminación que vamos a ver en este artículo es el conocido como loop light, se trata en este caso de un modo intermedio entre Rembrandt y butterfly. El resultado es similar al del modo butterfly, aunque con las sombras ligeramente curvadas y desplazadas hacia el lado opuesto al de la fuente de luz.
Para lograrlo, basta con situar la fuente de luz a 45º de la cámara tanto en el plano vertical, como en el plano horizontal.
¿No Ha Quedado Claro? Mejor Te Lo Explico Con Un Vídeo
Reconozco que los esquemas anteriores pueden no ser suficientemente explicativos, por eso voy a dejarte el vídeo en base al que yo he podido obtener los esquemas anteriores.Se trata de un vídeo de Jay P. Morgan, que, aunque está en Inglés, será más que suficiente, junto con los párrafos anteriores, para que te enteres a la perfección de cómo funcionan estos 5 modos de iluminación.
http://youtu.be/gmmZECtP3oM
Fuente:Dzoom
En otros artículos de dZoom ya hemos comentado qué significa el concepto Bokeh y qué importancia tiene dentro de la fotografía. 

Bokeh pobre. Se trata de un círculo que no está iluminado uniformemente. Si
hemos comentado que el término bokeh se refiere a la calidad del
desenfoque de una fotografía, un elemento tan definido no puede ser
considerado un buen bokeh.
okeh neutral.
Este círculo está iluminado de manera uniforme y tiene el límite un
poco más desenfocado que en el caso anterior. Pese a esto, todavía es un
bokeh pobre pues la figura geométrica todavía está demasiado definida.
Este es el círculo que se consigue con la mayoría de objetivos que no
son profesionales.
Buen bokeh.
Este es el bokeh que se debe buscar. El borde, como se observa en la
imagen, está completamente desenfocado. Así pues, se trata de conseguir
que los puntos de luz que se generen en el fondo de tu fotografía queden
lo más parecidos posible a esta tercera figura. Con esto conseguirás un
buen bokeh. 


Llega
un momento, cuando uno controla los aspectos básicos de la fotografía y
empieza a conseguir que su cámara obtenga más o menos los resultados
deseados, que comienzan a surgir nuevos retos como el de presentarse a un concurso de fotografía. 
Como
sabes, el éxito o fracaso de una fotografía no es simplemente una
cuestión de azar. Hay una serie de elementos que resultan básicos:
Tendemos
a pensar, al menos a mí me pasa, que cuantos más elementos incluyamos
en una fotografía más completa y perfecta será ésta. Algo que es un
error.
Hacíamos
hincapié en el punto anterior en la importancia de la sencillez de tus
fotografías como base para facilitar que el jurado pueda ver claramente
la historia que transmiten. 




Una
vez que tenemos el material básico para salir de noche con ciertas
garantías para hacer fotos, ahora vamos a ver cómo configurar la cámara.
Nos familiarizaremos con temas como el ISO, El balance de blancos (WL),
enfoque, hiperfocal, ... Como en otras facetas de la fotografía, en la
nocturna, ante las mismas condiciones cualquier cambio en alguno de los
parámetros, obtendremos una imagen totalmente diferente. Al fotografiar
por la noche, nos daremos cuenta de lo complicado que es llevar a cabo
una correcta exposición y encuadre. Hoy, aprenderemos a configurar la
cámara de manera que nos sea más fácil realizar la fotografía.

Miguel Lucas: ¡Saludos! Os presento a Fusky (Iván Sánchez)
quien hoy inicia una secuencia de artículos sobre la Fotografía
Nocturna de Larga Exposición. Estoy convencido de que los disfrutaréis.La
fotografía nocturna de larga exposición es un campo que en un corto
espacio de tiempo, ha crecido exponencialmente, tanto en número de
fotógrafos que la practican, como en creatividad. Se trata de un tipo de
fotografía que captura la escasa luz nocturna (con, en ocasiones,
ciertos complementos de luz artificial) usando elevados tiempos de
exposición.
Este
punto es fundamental. Necesitaremos un buen apoyo. No hace falta tener
un trípode de 300 euros, pero sí uno que nos de una estabilidad
suficiente como para que la imagen no salga movida. Elementos a tener en
cuenta:
Para
evitar que las imágenes nos salgan movidas, además del trípode,
necesitaremos algún mecanismo para poder disparar y parar la toma sin
necesidad de tocar la cámara. Aquí hay muchos modelos y muchas
posibilidades. Nos puede valer desde uno inalámbrico, cuidado con las
frecuencias. Más de una vez he parado la cámara de un compañero con mi
propio mando. Como por cable.
En la ventana de información verás como, aunque esta tarjeta se caracteriza por contar con valores RGB similares (para cada una de ellas, R=G=B),
en la práctica vemos que no se corresponde con los valores obtenidos.
El culpable es el incorrecto (por el momento) balance de blancos de la
foto.
Al hacerlo, automáticamente la fotografía adquirirá una tonalidad mucho más adecuada.
Pero
es un excelente punto de partida para poder realizar el resto de los
ajustes a mano sobre las curvas. Para ello simplemente debemos definir nuevos puntos en las curvas de cada canal para realizar un ajuste más fino.
Tras esos ajustes veremos que podemos conseguir unos valores más igualados en cada una de las muestras. 
Una
vez guardados los valores, simplemente podemos aplicarlos de forma
individual sobre las fotos que queramos creando una nueva capa de curvas
y cargando los valores, o sistematizarlo mediante la creación de una acción en Photoshop o ejecutando un lote sobre un conjunto de fotografías.
Sencillo, ¿verdad?
Miguel Lucas: Más consejos interesantes para la fotografía nocturna de larga exposición de la manos de Fusky (Iván Sánchez) Hoy toca una interesante reflexión sobre el balance de blancos hoy quisiera traeros un ejemplo para comprender mucho mejor el
tema del WL, las diferentes fuentes de iluminación, el efecto de los
geles y sus resultados sobre una misa fotografía.
Cuando
queremos una imagen con tonalidades frías, como por ejemplo acentuar el
azul del cielo, vamos a necesitar bajar de los 4000ºK de temperatura de
color. Si tu cámara no dispone de la posibilidad de configurar los
grados Kelvin, para fijar la temperatura alrededor de los 4000K, deberás
seleccionar el balance de blancos a tipo tugsteno
Pero
si lo que queremos es mantener el cielo lo más azul posible, y obtener
un cierto contraste con las partes iluminadas, tendremos que mantener la
temperatura fría, e iluminar con una luz amarilla. O bien filtrar una
luz azul.
En
la segunda imagen, para rectificar el error, he filtrado el flash con
un CTO. Y así hemos obtenido una imagen con un cielo azul (no así las
nubes, manchadas por la contaminación lumínica, aunque se han corregido
gracias a los grados Kelvin), pero la torre está perfectamente
contrastada, con un agradable tono cálido, que consigue separar la torre
de la escena, dándole mayor protagonismo si cabe.
Cuando uno compra una cámara réflex deja pasar un tiempo,
por el importante desembolso realizado, antes de empezar a pensar en
aprovechar las posibilidades que le ofrece este tipo de cámaras en lo
que a cambio de objetivos se refiere.Entonces aparecen preguntas como las siguientes: ¿qué objetivo debo comprarme?, ¿en qué focales estoy pensando?, ¿debo optar por un focal fija o un objetivo zoom?, ¿muy luminoso?, ¿macro?...Con respecto a la pregunta de si fijo o zoom, puede parecer ridículo el optar por un objetivo de focal fija, pues se trata de un objetivo mucho menos versátil. Sin embargo, hoy voy a demostrarte cómo adquirir un objetivo de focal fija puede ser una excelente idea para convertirse en el primer objetivo no de kit que acoples a tu flamante réflex.
Es un objetivo clásico y muy conocido entre la comunidad fotográfica, cuya focal, fija, se sitúa en los 50mm. 


¿Quieres
experimentar qué se siente con uno de estos objetivos antes de
decidirte a desembolsar el dinero que supone su adquisición?